Valencia Mestalla 1-2 Alcoyano

El destino no podía ser tan cruel con el Deportivo Alcoyano. El
fútbol, en ocasiones, tiene muchas paradojas. Era cuestión de romper el cerrojo
y que la mochila de las últimas cuatro jornadas quedara aparcada. La
persistencia acaba por premiar el esfuerzo. Quizá no fuese el mejor partido del
Alcoyano en cuanto a juego, aunque eso es lo de menos. La efectividad, algo muy
trabajado durante la semana por Palop con sus pupilos, surtió efecto. Tres
oportunidades claras y dos goles. Tan sencillo y tan complejo a la vez. Y
fue Alfaro quien se vistió de mago para sacar de la chistera el
anhelo perseguido desde hacía más de 400 minutos. Mientras tanto, Marc
Martínez, el guardián de la puerta, aportó la seguridad bajo palos. Sería
injusto personificar en ellos dos la victoria, puesto que todo los componentes
de la familia alcoyanista, desde su posición, aportaron para cumplir con el
objetivo.
La primera parte no dio mucho de sí hasta la recta final. El
Mestalla portaba el peso del partido, con posesión e iniciativa. Al Deportivo
le costaba conectarse al compromiso. Tenía chispazos momentáneos, pero
insuficientes. No obstante, con el paso de los minutos hubo más equilibrio. Se
acercaba el descanso y parecía que el marcador no se movería hasta que Alfaro
abrió la caja de los sueños. Yacine, uno de esos jugadores que como delantero
aporta goles e igualmente intangibles que luego no salen en las estadísticas,
protegió un balón y esperó al puñal del Deportivo. El talentoso interior
condujo caracoleando desde la derecha al centro y en el borde del área cambio
de pierna para disparar. El latigazo con la izquierda a media altura entró en
la jaula contraria. Gol psicológico y adiós a viejos fantasmas. Así se rubricó
el capítulo inicial. Restaba la batalla final.
Tras el descanso, se vivieron unos minutos de calidad del
Alcoyano. El Mestalla parecía anestesiado. Pese a los esfuerzos blanquiazules,
no había manera de encontrar la tranquilidad. El laboratorio del filial
valencianista funcionó y a la salida de un córner Tropi cabeceó al fondo de la
red. La incertidumbre y el miedo voló sobre el Antonio Puchades. ¿Otra vez la
misma historia? No, Marc puso el candado a su puerta con paradas increíbles. Y
en esas Yacine también tropezaba con una manopla extraordinaria de Álex
Sánchez.
Restaba poco para la conclusión. La fe y creer en uno mismo
acaba por convertir lo imposible en factible. Alfaro desancló el partido del
empate. Recibió en el interior del área y disparó por el hueco imposible
para anotar la diana de la victoria. Restaban unos minutos de sufrimiento para
tocar el cielo con la punta los dedos. La alegría se vivió en el campo y en la
grada. Los más de 100 aficionados del Deportivo Alcoyano despidieron a los
suyos como héroes. Atrás, enterrados, quedan los sinsabores. Empieza un nuevo
ciclo.
FICHA
TÉCNICA:
Mestalla: Álex Sánchez; kapo, Diallo, Ayala, Caballo; Wilfried Zahibo (Carlos Soler, min.45), Víctor Ruiz (Ibán Salvador, min.63), Tropi, Cedric; Fran Villalba y Nacho Gil.
CD
Alcoyano: Marc Martínez; Mode, Mario, Mongil, Navarro; Alfaro
(Devesa, min.86), Fran Miranda, Julio de Dios, Abraham; Rubén (Carles, min.75)
y Yacine (Álex Rubio, min.72).
Árbitro: Melgares de Aguilar.
Amonestó a los valencianistas Tropi, Diallo, Akapo Ibán y Fran
Villalba; Por el Deportivo la vieron Rubén Ramos, Alfaro y de
Dios. Expulsó a Curro Torres, técnico del Mestalla en el minuto 74.
Por fin ganó el
Deportivo en el duelo de rivalidad regional ante el filial del Valencia. El
punta de ataque onubense, Jesús Alfaro,
fue el héroe del partido al anotar los dos goles de bella factura y hacer
jugadas de mucho mérito.