At. Sanluqueño 1-2 R. Murcia
El Real Murcia dio una exhibición ofensiva en El Palmar, en el
estreno de una temporada que pinta bien en lo deportivo para el equipo grana.
No solo porque arranque el curso ganando en la casa de un recién ascendido,
sino por cómo lo hizo: con jerarquía y valentía, con un Manolo Herrero al que
no le tembló el pulso en el momento clave del partido y que decidió ir a por
los tres puntos pese al riesgo de perderlos todos. El jienense sacó un once
inicial con dos delanteros y aún así, cuando se podía conformar con el empate,
metió más artillería al césped para llevarse la victoria.
El aficionado grana puede extraer varias conclusiones positivas del viaje a
Sanlúcar y solo una negativa. Su equipo generó ocasiones de todos los
colores y siempre quiso mandar en el choque. Demostró que juega de forma
colectiva, con la participación de todos los futbolistas a la hora de defender
y atacar, y que es un equipo con las ideas claras. Además no se arruga ante la
adversidad, ya que tras recibir el empate se fue otra vez para arriba y fue
ambicioso. Es la mejor sensación del nuevo proyecto de un Murcia que solo tiene
que corregir una cosa: no puede recibir un gol en la única ocasión que generó
el Sanluqueño en todo el partido. Si el club grana y su secretaría técnica
termina la plantilla de este año con los retoques necesarios en la zona
de atrás, hay Murcia para rato y para luchar por un ascenso vital para la
entidad.
En la primera parte el Murcia fue mejor que el Sanluqueño. Aunque el juego
directo y los balones en largo se impusieron en los primeros minutos, los
granas se hicieron con el control y tuvieron las mejores ocasiones. La primera,
de Manel Martínez, en una chilena acrobática que se fue fuera. El equipo grana
intentaba salir al contragolpe cada vez que recuperaba el balón pero también comenzó
a dominar el juego estático cuando el Sanluqueño decidió meterse atrás. Hasta
que llegó la segunda gran oportunidad de los granas tras una combinación entre
Alfaro, Aquino y Pena que el ex del Racing tiró fuera. Aquino, que se sacó un
pase genial de la chistera, estaba con ganas, enchufado. Hasta que llegó
el golazo de Manel, que se fabricó una jugada desde la banda, se
colocó el balón y batió a Diego García de un soberbio disparo.
El delantero que más dudas generó en la pretemporada grana hacía el primer
gol de la temporada. El Murcia estaba cada vez mejor pero el Sanluqueño, que no creó ninguna
ocasión en la primera hora de juego, empató el partido con una
genialidad de Mawi. La defensa grana falló clamorosamente ya que dejó demasiados
metros al extremo andaluz. Lo mejor fue que el equipo de Herrero no se derrumbó
y volvió a coger las riendas del choque. Y su dominio se transformó en otras
dos grandes ocasiones para los granas: la primera con un disparo de Alfaro y la
segunda con un mano a mano claro de Pena, que cuando lo tenía todo para marcar
se durmió y tiró por la borda la ocasión más clara de la primera parte. Lo
peor, el gol concedido y que sus dos pivotes, Sergio Maestre y Armando,
acabaron con amarilla el primer tiempo y lastrados de cara a una segunda parte
que se preveía competida.
Tras el descanso el equipo grana siguió mostrando su potencial ofensivo,
aunque perdió el control del juego, que se convirtió en un correcalles
atractivo para el espectador pero no para los entrenadores. La primera gran
ocasión para los granas de la segunda parte fue para Manel Martínez, el
mejor del Murcia el domingo, que se fabricó otra ocasión de gol y cruzó
demasiado el balón. Pena, que ya no pudo recuperarse tras el fallo clamoroso de
la primera parte, disparó con peligro siete minutos más tarde. Hasta Armando
disparó desde lejos, pero sin veneno.
Herrero dio un paso más y decidió ir a por el partido. Aunque tenía dos
delanteros sobre el terreno de juego, quitó a Pena y metió a Julio Delgado.
Después sentó a Armando e introdujo a Miñano, un futbolista más ofensivo. Y los
cambios tuvieron un efecto inmediato porque el Murcia tuvo ocasiones aún más
clara. En un contragolpe ejecutado brillantemente por Aquino, Julio Delgado no
supo definir, mientras que Alfaro estrellaba un balón contra el palo en la
ocasión más clara de la segunda parte. Aquino ejecutó una falta lateral con un
disparo potente que despejó con dificultad el portero local mientras que Julio
Delgado, otra vez, mostró su velocidad en otro contragolpe que no supo
transformar en gol. Hasta que Alfaro, uno de los fichajes más
glamurosos del Murcia de Víctor Gálvez, se encargó de poner el broche de oro a
un partido que demuestra, por propuesta, que es un serio candidato al
ascenso a Segunda.
AT. SANLUQUEÑO: Diego García, Mario, Alex Cruz, José. Alberto Daniel, Abel
Gómez, Antonio Jesús (Nando Quesada 46'), Alberto Rodríguez, Adrián Gallardo
(Edu Oriol 46') y Mawi.
R. MURCIA: Mackay, José Ruiz, Charlie, Maestre, Forniés, Hugo A. Heber (Julio Delgado, Armando, Manel, Aquino (Álex Corredera 87') y Alfaro.
GOLES: 0-1, min. 26:
Manel. 1-1, min. 32: Mawi. 1-2, min. 83: Jesús Alfaro.
ÁRBITRO: Conejero Sánchez, del
comité de Extremadura. Tarjeta amarilla a Maestre, Alberto García y Abel Gómez
de los locales y al visitante Aquino,
Victoria del Murcia en el
difícil campo del Sanluqueño y donde el equipo dio la cara y medida. El
extremo, Jesús Alfaro, jugó de titular
y metió el gol de la victoria.