Ucam Murcia 2-1 R. Murcia
El Murcia tiene un problema mayúsculo: ha perdido la fe en lo que hace y ha
dejado de ser un candidato a luchar por el primer puesto del grupo IV. Se ha
quitado la careta. En apenas seis semanas ha pasado de enamorar a su afición a
desesperarla. El equipo grana ha perdido galones y ayer, ante un UCAM crecido,
demostró su impotencia.
El conjunto de Munitis le dio una lección. No solo futbolística, también
emocional. Sobre todo, porque excepto en el tramo final, se mostró como un conjunto
ordenado, disciplinado y con las ideas claras, al que le dio igual que algunas
de sus estrellas como Amaya, Collantes, Colinas y Luis Fernández, entre otras,
no estén por la labor. Además, el cuadro universitario manejó el tiempo a su
antojo en el tramo final, cuando tiró de picardía para matar, con pérdidas de
tiempo, un derbi que sacó los colores al Real Murcia, justo lo que no hizo el
cuadro grana una semana antes ante el Cartagena de Munúa.
Un derbi en el que el gran protagonista fue un chico humilde y cohibido de
Las Torres de Cotillas, que hasta esta temporada no ha sacado de la chistera la
magia que tiene en sus botas, en su imaginación. La quinta entrega del joven
derbi capitalino, un choque que siempre había deparado resultados inesperados y
que nunca había acabado con la victoria del equipo local, fue para Isi Ros.
Para bien y para mal, el extremo universitario fue vital en un partido vibrante,
intenso y cargado de polémica.
Dinamitó la defensa del Murcia en la primera parte y volvió loco a Forniés,
al que le hizo un nudo en los pies cada vez que le embistió. Quizá por eso el
extremo alicantino reventó de una patada una botella de plástico cuando fue
sustituido. Solo por pura impotencia. Incluso le sacó un penalti que el
colegiado no pitó.
Pero el extremo de Las Torres de Cotillas se pasó de frenada en la segunda
mitad, alterado por las pulsaciones de un partido que era suyo. Un derbi en el
que, además de su calidad, demostró su su inmadurez yéndose a la calle en los
primeros minutos de la reanudación, justo cuando su equipo se enfrentaba al
escenario ideal para conseguir una goleada histórica. Fue el ángel y el demonio
de un derbi en el que su equipo pasó de la goleada a vivir colgado del
larguero.
El de ayer fue un ejemplo más de la incapacidad un Murcia que no ha ganado
en las últimas cinco semanas y que dejó escapar, al menos,un empate ante un
equipo que, ante la expulsión de Isi Ros se refugió peligrosamente cerca de su
portero, dejando metros a un Murcia que lo taponó, que por el número de
oportunidades creadas pudo, como mínimo, llevarse un punto de La Condomina que
hubiera servido de poco a nivel clasificatorio, pero que habría elevado la
autoestima de un equipo que se desangra peligrosamente.
El UCAM se llevó un derbi cargado de tensión, polémica e intensidad en el
que se vieron las caras dos equipos necesitados que lo pusieron todo en el
campo para lograr los tres puntos. Con dos tiempos muy diferenciados, Isi Ros
se convirtió en el protagonista de ambos, demostrando en la primera parte que
es un jugador diferente capaz de alterar el pulso de cualquier partido y en la
segunda que todavía le falta la madurez necesaria para abrirse hueco en el
fútbol profesional. Un choque que reunió a más de 4.000 personas en La
Condomina y que deja al UCAM cerca del liderato y al Murcia cargado de dudas y
en mitad de la tabla, tras perder dos derbis de forma consecutiva.
Si un derbi se caracteriza siempre por generar más expectación que fútbol,
el de ayer rompió todos los estereotipos. Desde el arranque las ocasiones de
gol se sucedieron. Sobre todo las del UCAM, que se enchufó al choque gracias a
la sobriedad de Britos y la electricidad de Isi Ros y Titi. A los seis minutos
llegó la primera gran ocasión universitaria tras una jugada entre ambos que no
pudo culminar Camacho. Pero en la siguiente jugada los locales aprovecharon un
saque de esquina y la astucia de Javi Fernández, que, de espaldas, sirvió a Isi
Ros para que el de Las Torres de Cotillas abriera el marcador.
A partir de ahí el UCAM fue el total dueño de la primera parte. Un fallo de
Mackay se convirtió en otra gran ocasión de Titi, que le pegó mal. El equipo de
Munitis encontró un filón en la banda derecha. De hecho, el 2-0 llegó tras un
centro envenenado de Adán Gurdiel que introdujeron en la portería entre Kilian
Grant y Hugo Álvarez. Tras el 2-0 el Murcia comenzó a llegar más con varios
remates de Hugo Álvarez, Alfaro y Chumbi. Además, Isi Ros, que arrastraba una
amarilla desde el comienzo del partido, se jugó la expulsión un par de veces
antes del descanso. En los últimos minutos, el UCAM pisó más el acelerador y
pudo marcar el tercero, sobre todo en una jugada de Titi que acabó
estrellándose en el poste de la portería visitante.
Pero el choque, cuando parecía encarrilado para el UCAM, dio un giro en la
segunda parte. La ingenuidad embargó a Isi Ros, que se fue a la calle por
méritos propios, tras ganarse a pulso varias tarjetas amarillas. El Murcia se
volcó sobre la portería de Germán Parreño ayudado por el paso atrás del UCAM y
el choque se convirtió en un monólogo grana. Las ocasiones de Corredra, Chumbi,
Alfaro y Pena se sucedieron, hasta que Manel se encontró con el gol en el tramo
final. Pero al Murcia, que necesita diez ocasiones para hacer un gol, no le dio
tiempo para más, perdiendo su segundo derbi consecutivo y alejándose de la
cabeza de una clasificación que está cuesta arriba.
UCAM Murcia CF: Germán, Adán Gurdiel, Migue García, Javi
Fernández, Galas (Carlos Moreno, 56'), Toni Arranz, Cristhian Britos (Javi Rey,
72'), Titi (Onwu, 65'), Kilian Grant e Isi Ros.
Real Murcia: Mackay, José Ruiz, Forniés (Manel, 62'),
Charlie, Maestre (Armando, 81'), Hugo Álvarez, Josema, Juanma (Héber Pena,
45'), Chumbi, Corredera y Alfaro.
GOLES: 1-0 (Isi Ros, 7');
2-0 (Hugo Álvarez, pp, 19')); 2-1 (Manel, 82')
ÁRBITRO: Bosch Domenech
(Comité valenciano). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Isi Ros (21'),
Adán (64'), Germán Parreño (67') y Britos (71'). Y a los visitantes Forniés
(38'), Charlie (48'), Maestre (63') y José Ruiz (90'). Además el colegiado
expulsó, al local, Isi Ros (52') por doble amarilla.
INCIDENCIAS: 4231 espectadores en
La Condomina. Terreno de juego en buenas condiciones.
Derrota del R. Murcia
en su visita a la antigua Condomina ante los universitarios de la Ucam Murcia y
donde merecieron mejor resultado. El extremo, Jesús Alfaro, jugó de titular y disfrutó de alguna ocasión que no
consiguió convertir en gol.